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jueves, 13 de marzo de 2014

NO POR MUCHO MADRUGAR...




La sabiduría popular nos enseña: "no por mucho madrugar, amanece más temprano". Verdad tan simple no la conocen muchos, que se levantan al oír el primer canto del gallo, sin tomar en cuenta que hay gallos equivocados que cantan a la medianoche. Así hay quienes creen que ha llegado la radiante aurora cuando todavía están envueltos en las sombras.
Esto viene como anillo al dedo al tratarse de las apresuradas propuestas de reformas constitucionales para facilitar la reelección indefinida del presidente de la República. Claro que es legítimo el derecho de la ciudadanía para encaminar propuestas tan enormes, y es legítimo el derecho de los mandatarios a buscar la reelección, especialmente cuando sus propósitos son los de avanzar hacia cambios profundos en el sistema actual, como es sin duda la proyección que en este caso tendría Rafael Correa, líder indiscutido de la Revolución Ciudadana. Solo que luce precipitada toda discusión sobre la materia, cuando las elecciones objeto de las anheladas reformas se darán en 2017, es decir, después de tres años.
Abrir el debate ahora, ¿no es propiciar una campaña electoral por ese largo período, con el consiguiente desgaste de energías de movimientos y aspirantes? ¿Acaso una campaña adelantada asegura más votos, consolida organizaciones, fortalece y amplía alianzas, asegura la victoria? Todo lo contrario: da lugar para que se acuse a los interesados de no pensar más que en la perpetuación del poder, con fines nobles o innobles, que no se ventilarán en el debate, pues las baterías de la oposición - derecha, seudo izquierda, etc.-, estarán encaminadas a señalar que, mientras arriba están empeñados en un larguísimo bailoteo electoral, se deja de lado prioridades tales como las conquistas sociales, las acciones contra la inseguridad, el creciente narcotráfico, la denuncia contra la corrupción y la aplicación de las consiguientes medidas punitivas, y tantas urgencias más derivadas de la realidad nacional. Estos pasos serán menos aceptados todavía cuando el proceso autocrítico, que resulta vital después del 23 de febrero, apenas se ha iniciado. 
¿No sería procedente, para ganar tiempo y seguridad, un amplio sondeo a la opinión ciudadana sobre este tema? Seguramente, sí, especialmente si se lo efectúa entre los más pobres de la ciudad y el campo, esas grandes masas preocupadas en supervivir y no en elegir ni reelegir.
Por otro lado, el debate anticipado del tema, hará que toda clase de oportunistas se lance a proclamar sus geniales iniciativas al respecto, mientras buscan ir desde ya ganando posiciones, con lo que consolidarán la voraz práctica del sectarismo y harán que muchos se alejen del lugar, pues la casa ya estará tomada, con lo cual proliferarán nuevos y nuevos grupos que dividirán más al pueblo y a las tendencias socialistas, en cuyo nombre se dará la bronca. Ahora mismo, antes de que nazca la guagua, ya se muestran los empeños de ciertos padrinos y ciertas madrinas para adueñarse del bautizo.  

E-mail: jaigal34@yahoo.es         Twitter: @jaigal34
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P.D. Le invito a que escriba su comentario en el recuadro de abajo, no importa si está a favor o en contra. Ejerza su derecho a decir lo que piensa.
C. M. Luis Fernando Carvajal Herrera.
Atte.
Twitter: @lufecahe


jueves, 29 de noviembre de 2012

Una sola vuelta

A la contienda se presentan diversos binomios, la mayoría de los cuales surge de los desgastados y moribundos grupos de poder (la banca chulquera, los grandes medios privados, las ruinas gremiales), o de sectores oportunistas ávidos de saciar sus apetitos burocráticos y exhibir su ego de pavo real. Por su parte, los sectores que propician la Revolución Ciudadana presentan como opción, prácticamente triunfadora, la candidatura de Rafael Correa para la reelección presidencial.
En este punto, cabalmente, se impone la necesidad de precisar cuáles son las perspectivas y cuáles serían las consecuencias del resultado electoral. Aquí cabe sostener que el triunfo del candidato del movimiento PAIS  luce indiscutible, según toda clase de encuestas y sondeos, formales o informales, especialmente en medio del común de las gentes del campo y la ciudad. Lo que, en cambio, merece dubitación, es si Rafael Correa triunfará en la primera vuelta  o será inevitable una segunda.. La razón indica que él debe triunfar en primera y única vuelta. Su victoria, en este caso, permitirá una rápida consolidación de la Revolución Ciudadana en lo concerniente a reafirmar sus bases. La derrota de la fragmentada oposición la paralizará.
Vendrán las mutuas inculpaciones, los arrepentimientos tardíos, los golpes de pecho. Cundirá la desmoralización, una rabia impotente, la desilusión. En cambio, si no triunfa Rafael Correa en la primera vuelta y el país se ve abocado a una segunda, se dará toda clase de pactos, incluso contra natura, la guerra sucia más desenfrenada, el billetaje de narcos y bancos inmorales, incluso episodios de chantaje y terror. Todo ello bajo la presunción de que, juntando ahora las fuerzas que ayer se dislocaron, pueden vencer al demonio. Este demonio que igual se llama Revolución Ciudadana, Revolución Bolivariana o socialismo del siglo XXI.
En conclusión, el triunfo de Rafael Correa en la primera vuelta, más allá de sus aspiraciones de liderazgo y de las expectativas de sus seguidores, debe darse en la primera vuelta o nos enfrentaremos al caos y a la violencia desatados por esa oposición  que va desde la seudoizquierda hasta el fascismo. Pero, claro, para lograrlo, además de una alta dosis de conciencia, hará falta vencer el triunfalismo, propio de la inmadurez política de unos cuantos, el sectarismo de otros, que creen que pueden ganar una contienda haciendo casa aparte.
Lo que no le quita a nadie, ni hoy ni mañana, es el derecho a la crítica, al reclamo o la protesta en cuanto así lo exija la nueva democracia, y el sueño siempre orientador de una segunda y definitiva independencia.

E-mail: jaigal34@yahoo.es         Twitter: @jaigal34 

P.D. Le invito a que escriba su comentario en el recuadro de abajo, no importa si esta a favor o en contra. Ejerza su derecho a decir lo que piensa.

miércoles, 10 de octubre de 2012

ROMPER CADENAS

Toda revolución rompe cadenas, porque una revolución se hace en aras de la libertad y, por tanto, para acabar con unas u otras formas de esclavitud. La Revolución Ciudadana liderada por el Presidente Rafael Correa, ha roto algunas de las mil y unas que prevalecen en nuestra Patria, como es el caso de la deuda externa que, contratada por gobiernos timoratos y entreguistas, llegó a situar el endeudamiento en más de mil dólares por cada ecuatoriano, incluidos los agonizantes y los recién nacidos.

Entre las iniciativas soberanas del Ecuador figuró en 2006 la declaratoria de caducidad del contrato de la multinacional norteamericana OXY (Occidental) para la explotación del Bloque 15 situado en la Región Amazónica. La razón, prevista en el contrato respectivo, suscrito por la empresa, era muy simple: violación de la cláusula según la cual la compañía estaba obligada a pedir autorización del Estado ecuatoriano para enajenar y transferir sus acciones a otra  empresa. Acostumbrada a proceder según su regalada gana –al igual que sus congéneres- la OXY las transfirió sin autorización, causal suficiente para declarar la caducidad del contrato sin indemnización alguna ni derecho al pataleo.
Por este paso dado por el Estado ecuatoriano en aras de disposiciones contractuales y de su soberanía, la OXY apeló ante el CIADI  (Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones), y este acaba de resolver a favor de la empresa y en contra del Estado ecuatoriano el pago de una multa cercana a los dos mil millones de dólares, a pesar de que reconoce irregularidades en los procedimientos de la demandante.
Este “mamotreto jurídico”, como ha calificado la sentencia del CIADI nuestro Canciller, Ricardo Patiño, es una demostración contundente de que el tal Centro sólo sirve a los intereses de las multinacionales; no en vano su Presidente es invariablemente el Presidente del Banco Mundial,  draga gigante manejada por los yanquis para exprimirles el jugo, el bolsillo y el alma a los pueblos víctimas del neocolonialismo y el neoliberalismo... Por esto justamente tres gobiernos libres, presididos por Rafael Correa, Hugo Chávez y Evo Morales denunciaron y abandonaron el CIADI, atadura que en nuestro caso nos impusiera –no faltaba más- León Febres Cordero y fuera luego sostenido por Lucio Gutiérrez. Claro, aquí los ecuagringos, entre los que destacan los jurispetroleros y los conocidos cagatintas de la prensa, han saltado enseguida para apoyar a la OXY y a sus bien aceitados padrinos del CIADI.
Un ejemplo más de las cadenas que el Ecuador debe romper. Si en lugar de pagar esa multa imperialista el Ecuador dispusiera de esa suma para construir viviendas populares, tendríamos recursos para edificar 200 mil casas para los pobres.


E-mail: jaigal34@yahoo.es         Twitter: @jaigal34