Hay señales de que la candidatura presidencial de Lenin Moreno
triunfaría en una sola vuelta. Las demostraciones de apoyo en todo el país
superan a las que reciben las otras candidaturas de mayor opción, como son las
del triciclo derechista-oportunista-, cuyas dos ruedas delanteras las ocupan el
banquero y la representante del febrescorderato, mientras la última la ocupa el
general de los golpes de Estado (contra Abdalá, Rosalía, Mahuad y Gutiérrez),
ahora santificado por diversos medios y unos cuantos desmemoriados como
ejemplar demócrata.
Claro que el triunfo de Lenin se vuelve cuesta arriba, pues debe vencer
ese aplastante Chimborazo de mentiras y medias verdades, desinformación y
calumnias lanzadas a diario por voceros abiertos o encubiertos de ese combo de
delincuentes prófugos como son los Isaías y Pareja Yannuzzelli, a los que
no encuentra la Interpol pero sí unas traviesas y delirantes periodistas.
Entre las mil y una estrategias de este sector se utiliza como cuco la
figura del candidato vicepresidencial Jorge Glas, que supuestamente
reemplazaría a Lenin a los tres meses de ejercicio de éste por enfermedad o
incapacidad física. Esto según los bien pagados brujos de la política. Y claro,
contra Glas hay un cúmulo de acusaciones de corrupción sin que hasta el momento
nadie haya aportado documentos ni pruebas.
Y no es que tratemos de defenderlo a ultranza, pero sí ser respetuosos
de las más elementales normas de justicia, entre las cuales figura la inocencia
de cualquiera que no haya sido declarado culpable legalmente.
Pero bien. Si Lenin Moreno no triunfara el 19 de febrero, el escenario
que tendríamos enfrente sería el de la más sucia y descomunal guerra
política en medio de pactos y reparto anticipado de prebendas, ministerios,
embajadas, consulados y más tentaciones burocráticas, mientras el hombre del
maletín, convertido en un millar de sujetos cargados de dólares, circularían
por todas partes, uniendo a los discursos anticorrupción la más desvergonzada
ola de compraventa de votos y conciencias.
Para esto hay cualquier cantidad de recursos, desde las fortunas
acumuladas por los banqueros prófugos, hasta los millones de las empresas
multinacionales como Chevron-Texaco, y de aquellas grandes empresas
fraudulentas y evasoras de impuestos que gozan de la protección de los paraísos
fiscales.
Todo esto sin que se descarte el surgimiento de bandas terroristas
vinculadas a la CIA y al Mossad israelita, encargadas de secuestrar y decapitar
revolucionarios y patriotas. De allí que se imponga este imperativo histórico:
Lenin Moreno debe triunfar en una sola vuelta.
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importa si está a favor o en contra. Ejerza su derecho a decir lo que piensa.
C. M. Luis Fernando Carvajal Herrera.
Atte.
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