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miércoles, 11 de enero de 2017

LOS 3 CANDIDATOS DE LA BANCA CHULQUERA


Cuenta Shekespeare que en la antigua Italia hubo un feroz usurero judío llamado Shylok. Hasta el célebre chulquero llegó un día un joven aristócrata cargado de deudas y le solicitó un crédito. El rapaz precursor de la banca privada  se lo concedió a cambio de un compromiso formal: que si al cumplirse el plazo el deudor no cubría su crédito, el chulquero le exigiría como pago una “libra de carne”. El joven se marchó cantando de contento, pero llegó el día fatal y no pudo cumplir con el pago. Entonces Shylok le pidió que le entregara la “libra de carne” comprometida, ¡y esta consistía en el corazón del aristócrata arruinado!. Desde aquella historia, Shylok es reconocido universalmente como el personaje emblemático de la usura – o chulco entre nosotros- ejercida por los grandes prestamistas.

En nuestro lindo Ecuador los Shylok se han dado como la mala hierba que mata los cultivos. El caso histórico más notable ocurrió en la primera mitad del siglo XX, con el Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil que llegó a dominar la vida nacional al extremo que hasta la emisión de la moneda lo ejercía su dueño, el chulquero Urbina Jado. Tal situación hambreó a las masas y las enardeció, provocando el gran levantamiento popular del 15 de noviembre de 1922, ahogado en sangre por el Batallón Cazadores de Los Ríos. Una de las secuelas del monstruoso crimen sería la Revolución Juliana de 1925, que acabó con el dominio de aquel imperio del chulco bancario. Pero el poder de la banca privada se mantuvo permanentemente, hasta que con Jamil Mahuad se produjo el feriado bancario que lanzó a la muerte y al exilio a millones de ecuatorianas y ecuatorianos.

Hoy el panorama es algo distinto gracias a la Revolución Ciudadana, con todos los errores, limitaciones y actos de corrupción que se pueden encontrar dentro de ella. Pero la banca chulquera no admite el menor recorte a sus uñas largas y se ha lanzado furibunda a la toma del poder mediante las elecciones presidenciales y parlamentarias de febrero próximo. Para ello exhibe tres candidaturas que le son aliadas o directamente propias: la de Guillermo Lasso, dueño del segundo banco privado, el Banco de Guayaquil; la de Cynthia Viteri, apoyada abiertamente por Rodrigo Paz, con sus altos vínculos de Produbanco, y Paco Moncayo, ayer no más miembro del Directorio del Banco Pichincha y gestor del Banco Rumiñahui, vinculado al anterior, además, por último, al Banco de Machala, que hizo presencia a través de un conocido personero suyo, Mario Canessa, cuando el prefecto del Guayas Jimmy Jairala se pronunció en gran acto público a favor del general retirado. Detrás de estas tres candidaturas, con el apoyo de los grandes medios privados y el poder imperial, está  la sombra de Shylok y el riesgo de que la banca chulquera recupere todo su poder para arrancarnos esa “libra de carne”: el corazón del pueblo ecuatoriano. 


E-mail: jaigal34@yahoo.es          Twitter: @jaigal34
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P.D. Le invito a que escriba su comentario en el recuadro de abajo, no importa si está a favor o en contra. Ejerza su derecho a decir lo que piensa.
C. M. Luis Fernando Carvajal Herrera.
Atte.

Twitter: @lufecahe

miércoles, 19 de octubre de 2016

LAS JUGADAS BANCARIAS DE PACO MONCAYO


Una novedosa muestra de los actuales sondeos electorales nos trae diario Expreso de domingo 16 de octubre: los presidenciables compitiendo en una carrera de caballos, siendo Lenin Moreno el jinete que va a la cabeza en el país con más del 47 por ciento de los votos, seguido a lo lejos por  Guillermo Lasso con el 11 por ciento, Cynthia Viteri con un poco más del 8 y Paco Moncayo con el 8 por ciento. Datos en base de una misma fuente: Perfiles de Opinión. En lo fundamental estos sondeos coinciden con los de otras encuestadoras, con caballos o con asnos de por medio. Cifras de espanto para quienes creen que así se perfila el triunfo de Lenin Moreno  en una sola vuelta y, con ello, ¡Dios nos libre!, la prolongación del “correismo” y la Revolución Ciudadana. De allí la danza de traiciones, juramentos de amor incumplidos y camisetazos que se mueve alrededor de los tres jinetes de la cola, que fustigan a sus caballos sin lograr que avancen. Rabia y llanto de un fracaso anticipado.

Lo grave del caso es que el trajín electorero y la complicidad de los grandes medios oscurece realidades fundamentales y propicia el voto equivocado, llamando a elegir a una de las tres candidaturas que, apenas en forma disimulada, son propiciadas por la banca privada, de tristísima recordación en el país por las nefastas consecuencias del feriado bancario practicado en la época de Mahuad.

¿Cómo que la banca privada no tiene que ver en la encendida campaña electoral que culminará en febrero del 17? ¿Y Guillermo Lasso no es el principal dueño del Banco Guayaquil? ¿Y no acaba de pronunciarse Rodrigo Paz, el máximo de Produbanco,  a favor de Cynthia, y hasta se especula públicamente que él podría ser su pareja electoral? ¿Y Paco Moncayo, no tiene una historia ya de años que lo vincula con el Banco Pichincha? ¡Lo que faltaba! ¡Que el bondadoso y desmemoriado pueblo ecuatoriano sea empujado a escoger entre tres horcas bancarias  para sus años próximos!


En nuestro artículo del jueves pasado relatamos las jugadas golpistas de Paco Moncayo, entonces Jefe del Comando Conjunto, para derrocar en febrero de 1997 a Abdalá Bucaram, luego a las dos días a la vicepresidenta Rosalía Arteaga y, por fin, instalar en el poder como presidente “Interino” a Fabián Alarcón. Poco después, nos cuenta el mencionado libro, Moncayo “consiguió que el 48 por ciento del paquete accionario del Banco Rumiñahui pasara a manos del Banco Pichincha”; es decir, la plata de los militares y de la ciudadanía, en general.

Ahora los que hablan del patriotismo y espíritu democrático de Paco Moncayo, deberían recordar estos hechos, y en especial aquellos dirigentes indígenas y sindicales que hoy corren tras las botas del general retirado, candidato de la Izquierda Democrática a la Presidencia, además de estos antecedentes, deberían recordar también que el Gran Paro Nacional de losTrabajadores, noviembre de 1988, y el primer Levantamiento Indígena en 1992 se dieron contra el gobierno de la  ID presidido por  Rodrigo Borja,  y  fueron brutalmente reprimidos.

E-mail: jaigal34@yahoo.es          Twitter: @jaigal34
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C. M. Luis Fernando Carvajal Herrera.
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