Traductor

Mostrando entradas con la etiqueta Puerto Rico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Puerto Rico. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de marzo de 2013

YANQUIS: ¿QUÉ DERECHOS HUMANOS?

Miserias mil, efectivamente, han padecido nuestros pueblos bajo la bota yanqui que a lo largo del tiempo nos despojó de territorios (México es el ejemplo más contundente), nos invadió con sus tropas racistas y brutales (Nicaragua, Guatemala, Grenada, República Dominicana, etc.), promovió dictaduras por todas partes: Ecuador, Brasil, Argentina, Venezuela,  Uruguay, Paraguay, Chile, Perú, toda Centroamérica, con el mandato imperial de establecer el poder neoliberal para que nos saqueara mejor los recursos naturales, financieros y culturales, convirtiéndonos en colonias apenas disfrazadas de repúblicas independientes. Y todo ello en nombre de la libertad, como señaló la magna profecía.
Pero Bolívar se quedó corto, dado que el tiempo no le permitió ver lo que vendría en el siglo veinte, a partir de 1898, con la declaración yanqui de guerra a España, el debilitado imperio español que, derrotado en el conflicto, entregó al todopoderoso vencedor LaFlorida, Cuba, Puerto Rico, Filipinas, Hawái y otras colonias hispánicas, hasta hoy sometidas de cualquier modo al yugo norteamericano. Y más allá todavía: basta ver la tragedia del pueblo palestino, errante por el mundo, con su patria invadida por el Estado de Israel creado en 1948 como un Estado canalla a órdenes del Pentágono para servir de trampolín al expansionismo bélico de Estados Unidos, en contra de los pueblos árabes  e Irán. Y más allá todavía, al llevar la destrucción masiva a Irak, Libia y Afganistán, inundados de sangre de niños, mujeres y ancianos, aparte del sacrificio de incontables millares de soldados y patriotas.
Todo este horror desenfrenado, siempre en nombre de la libertad, de la democracia, de la prosperidad económica de las naciones. Y lo que es más inaudito y desvergonzado: en nombre de los derechos humanos. Esos derechos que el Imperio no respetó nunca en ninguna parte, que los viola diariamente en el orbe entero, incluso  en el seno del propio pueblo norteamericano, víctima de los grandes narcotraficantes que enriquecen a WallStreet, de monstruos paranoicos que asesinan a escolares y gente de la calle bajo la protección directa o indirecta de la Asociación Nacional del Rifle, manipulada por los grandes fabricantes de armas. Y claro, siempre contando con la complicidad del mundo capitalista y los organismos multinacionales como la ONU, la OTAN, la Unión Europea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y otras pantallas que sirven, en forma desembozada o camuflada, al Imperio más sórdido y brutal que registra la historia de la Humanidad.

E-mail: jaigal34@yahoo.es         Twitter: @jaigal34
_________________________________________________

P.D. Le invito a que escriba su comentario en el recuadro de abajo, no importa si está a favor o en contra. Ejerza su derecho a decir lo que piensa.
C. M. Luis Fernando Carvajal Herrera.
Atte. 

viernes, 5 de octubre de 2012

PRÓFUGOS Y NÁUFRAGOS


La Península de La Florida era una hermosa región al norte del Caribe, que los españoles la convirtieron en una fea colonia, como lo son todas las colonias de la historia, y que los yanquis la hicieron más fea todavía cuando se apoderaron de ella al igual que de Puerto Rico y Filipinas  al derrotar a la soberbia monarquía de Madrid durante la Guerra Hispano Americana,  provocada por el  naciente imperio en 1898. Desde entonces,  Miami se convirtió en la joya de la corona yanqui, y sus nuevos amos la transformaron en basurero de la historia continental, pues allá irían a refugiarse, cargados de tesoros malhabidos, dictadores defenestrados, políticos en ruina, banqueros especializados en el saqueo de la riqueza pública y privada. 
La vergonzosa nómina de la desvergüenza es larga y emblemática. Por ejemplo, a Miami fueron a parar, en precipitada fuga, la noche del 31 de diciembre de 1958 el dictador cubano Fulgencio Batista y su gavilla de asesinos, cuando clareaba en sus albores la Revolución Cubana. Luego les siguieron banqueros asustados, dueños de casinos y garitos, traficantes de drogas y de prostitutas, y hasta médicos acostumbrados a despellejar a los enfermos mediante escandalosos honorarios. El pueblo cubano, victorioso, les endilgó a todos ellos el imborrable mote de “gusanos”.
Desde entonces, la gusanera, con abierto apoyo de Washington y, especialmente, de la CIA, se dedicó a ejecutar incursiones  aéreas, invasiones, atentados y sabotajes en su demencial e inútil empeño de acabar con la Revolución.  Luego de esta emigración anticubana vendrían otros de diferentes países latinoamericanos. Allá fue, por ejemplo, Carlos Andrés Pérez, luego de convertir a Venezuela en paraíso del neoliberalismo y plaza de masacrados durante el Caracazo. Y allá corrieron Roberto Isaías con sus agnados y cognados, tras la quiebra fraudulenta de Filanbanco.
Y allá acaba de huir –panza adelante y millonadas atrás- el inefable  Álvaro Noboa Pontón, emperador de cien empresas y de la evasión deimpuestos. Claro, en su caso no se trata únicamente de un prófugo que escapa a una merecida prisión, sino de un náufrago de la política ecuatoriana, que ha hundido toda su flota en el reiterado intento de captar la Presidencia de la República. Y por esa ruta del gran escape veremos pronto marchar a otros gladiadores, especialmente cuando sus locas ambiciones de ganar las elecciones presidenciales de febrero próximo se hayan evidenciado como simples sueños de perro.
Por lo demás, ahora que acaba de cumplirse el segundo aniversario del fallido golpe de Estado del 30 de Septiembre, resulta oportuno recordar que en Miami, en el basurero de la historia, se reunió un conciliábulo conspirativo una semana antes, el día 23, con participación, entre otros héroes,  de Roberto Isaías, Lucio Gutiérrez, Carlos Vera,  a la espera del anuncio que nunca llegó: la caída o la muerte de Rafael Correa. Una peliculesca historia de prófugos y náufragos.

E-mail: jaigal34@yahoo.es         Twitter: @jaigal34